Es la aguja de toxina más fina del mercado, utilizada específicamente para rellenos dérmicos e inyecciones estéticas faciales y para inyecciones intravítreas. Gracias a los avances tecnológicos, la aguja TSK INVISIBLE es un 33% más fina que una aguja de 30G y un 14% más fina que la aguja TSK 33G, lo que permite una punción prácticamente indolora.
La aguja TSK Invisible cuenta con la tecnología patentada LDS (Low Dead Space), que reduce el espacio muerto en la aguja y la jeringa.
Esto minimiza la cantidad de producto que queda retenido tras la inyección, permitiendo un uso más eficiente y evitando desperdicios.
Además, el núcleo de polímero duro evita la «flexión» del núcleo y las fugas cuando la aguja de relleno dérmico está expuesta a altas presiones. Gracias a su eficaz diseño, la aguja proporciona una pérdida de producto prácticamente nula y un importante ahorro de costes cuando se inyectan medicamentos de alto coste.
Las agujas TSK mejoran la experiencia de uso, ofreciendo mayor precisión, comodidad y eficacia durante todo el procedimiento. Su diseño es un 14 % más delgado que el de las agujas 33G convencionales.