1. Control sobre el depósito. Al bajar la presión necesaria, el profesional dosifica con la mano en lugar de con la fuerza, que es donde se juega la precisión en relleno dérmico.
2. Punción más suave. TSK reporta hasta un 50 % menos de fuerza de penetración frente a agujas convencionales del mismo calibre.
3. Conexión segura. Sin fugas ni desprendimiento de la aguja al trabajar a presión alta.
4. Compatible con tu material actual. Conexión estándar, sin necesidad de cambiar de jeringa.