En una consulta con volumen de pacientes, las manos pasan por el gel decenas de veces al día. Ahí el problema deja de ser la eficacia antiséptica y pasa a ser la piel: la sequedad y la irritación acaban haciendo que el personal espacie la higiene de manos, que es justo lo contrario de lo que se busca.
El Daromix GH está formulado con pH neutro y un sistema emoliente y dermoprotector precisamente para ese escenario. Su compatibilidad cutánea está evaluada mediante Human Repeat Insult Patch Test (HRIPT), el ensayo que mide la tolerancia de la piel tras aplicaciones repetidas.
El formato de litro es el que compensa en puntos fijos de higiene de manos: consulta, box, control de enfermería o entrada de quirófano, donde el consumo es alto y reponer cada poco tiempo interrumpe el trabajo.