En una consulta donde se mide el CO espirado a varios pacientes seguidos, la boquilla es lo único que separa a uno del siguiente. Por eso la Ergotrapper no es solo una boquilla: es un 3 en 1 que incorpora la válvula y el filtro en la misma pieza desechable.
La válvula antirretorno impide que el aire del equipo vuelva hacia el paciente, y el filtro vírico y bacteriano retiene los microorganismos del aire espirado antes de que alcancen el interior del cooxímetro. Eso protege a la vez al paciente siguiente y al propio equipo, que es la parte cara.